#7hábitos: El segundo, empiece con un fin en mente


«Si la escalera no está apoyada en la pared correcta, cada paso que des, no hará más que acercarte antes al lugar equivocado»

Stephen Covey

Como continuación a la serie #7hábitos que inicié hace unos meses, hoy, voy a compartir mis reflexiones sobre el segundo de los hábitos que nos plantea Covey para mejorar nuestra efectividad personal: «Empezar con un fin en mente».

Hace semanas que tenía este post escrito, pero veía que le faltaba algo. Había una voz que me decía: «Jesús, no transmites con la claridad necesaria la idea de empezar con un fin en mente». Tenía la sensación de que faltaba alguna pieza del puzle. Y ha sido el último post de Paz Garde, «Propósito: ¿de qué estamos hablando?», el que me ha ofrecido esta pieza. El fin en mente, la claridad sobre el motivo, aplicado tanto a nuestra propia existencia, como a las acciones que llevamos a cabo en el día a día.

¿A qué llamamos empezar con un fin en mente?

«Empezar con un fin en mente» significa empezar hoy con la imagen del mañana. Es saber dónde estás, dónde quieres llegar y hacia dónde estás caminando realmente. Por un lado, implica definir tu propósito de vida, y por otro, aplicarlo en tu día a día. «Empezar con un fin en mente» te ayuda a decir no a casi todo, y sí a tus máximas prioridades.

Podrás estar atareado. Podrás ser muy eficiente. Pero sólo serás verdaderamente efectivo si tienes claro cuál es tu fin en la vida, y lo tienes en mente como criterio de decisión a nivel de acción.

Todas las cosas se crean dos veces

El hábito de «Empezar con un fin en mente», se basa en el principio de que todas las cosas se crean dos veces. Siempre hay una primera creación mental y luego, una real.

«La regla del carpintero es medir dos veces antes de cortar una. Hay que estar seguros de que el plano, la primera creación, es la que uno quiere»

Stephen Covey

Si quieres un hogar centrado en la familia, prevés un lugar adecuado para las reuniones familiares. Trabajas primero con la mente, hasta lograr tener una imagen nítida de qué salón quieres construir.

Si ambicionas éxito profesional, prevés qué significado tiene para ti ese éxito profesional. Trabajas primero con la mente, hasta lograr tener completamente definido éste éxito (dirigir una gran empresa, dirigir tu empresa, desarrollar una idea que te permita trabajar desde tu casa, ayudar a las personas para que su trabajo sea más agradable…), para luego, tomar decisiones y actuar en consecuencia.

En la medida en que comprendas el principio de las dos creaciones, aceptes la responsabilidad de ambas, y actúes en consecuencia, lograrás ampliar tu círculo de influencia.

En tu vida, si no desarrollas la autoconciencia y no te haces responsable de las primeras creaciones, estarás permitiendo que otras personas y las circunstancias, den forma a gran parte de tu vida.

«Somos la segunda creación de nuestro propio designio proactivo, o la segunda creación de otras agendas, circunstancias o hábitos del pasado»

Stephen Covey

Propósito de vida: tu enunciado de misión personal

Un modo efectivo de empezar con un fin en mente, es elaborando un enunciado que describa lo que tu quiere ser (carácter) y hacer (aportaciones y logros), teniendo en cuenta los valores sobre los que fundamentas tu ser y tu hacer.

«El enunciado de misión basado en principios es la constitución personal, la base para tomar decisiones en la vida»

Stephen Covey

Los poderes personales que surgen del enunciado de misión personal basado en principios son la autoconsciencia, la proactividad, la independencia de actitudes, conductas o acciones y la protección frente a circunstancias e influencias tóxicas, que te impiden disfrutar una vida con sentido.

Tu propio enunciado de misión personal

Escribir tu enunciado de misión personal es un proceso en sí mismo, que te obliga a pensar en tus prioridades más profundas, y contrastarlas con tu conducta, con tus creencias.

Hay veces en las que una experiencia imprevista, te pone frente a las cuerdas, mostrándote cuál es tu misión personal. Pero si pones en juego el primero de los hábitos, «Sea proactivo», no esperas a que las circunstancias te empujen, eres tu quien provoque esas circunstancias.

«La misión en la vida no la inventamos, sino que la descubrimos»

Victor Frankl

Por medio del poder de la imaginación, puedes ser tu quien viaje en el tiempo para visualizar tu propio funeral, o tus bodas de plata, o de oro, o tu jubilación… ¿Qué clase de persona te gustaría que recordaran de ti? ¿Qué aportaciones, qué logros habrás alcanzando? ¿Qué planes tendrás para la jubilación?

Redactar tu propio enunciado de misión personal implica abrir tu mente. Visualizar los detalles. Sentir las emociones. Describir lo que ves. Registrar lo que escuchas. Para luego, identificar tus valores personales, y en base a ellos, escribir tu enunciado: ¿Quién soy? ¿Qué quiero lograr? ¿Cómo lo voy a conseguir?

«La escritura destila, cristaliza y clarifica el pensamiento, ayudando a separar el todo de sus partes»

Stephen Covey

Si quieres profundizar y definir el tuyo, te dejo un ejemplo que muestra cómo he integrado las implicaciones del segundo hábito, «Empezar con un fin en mente», en mi sistema GTD. Perspectiva, propósito y principios. Brújula y criterios de decisión. Sentido y valores.


«Mejor vivir con mi potencial ilimitado que hacerlo con mi pasado limitador»

Stephen Covey

Las personas solemos vivir con guiones definidos por las tradiciones, las propias creencias o bajo paradigmas tan obsoletos como enraizados. El segundo de los hábitos, «Empezar con un fin en mente», te dice que borres estos guiones y los reescribas, basándote en tus valores, talentos y particularidades. Tienes la responsabilidad de utilizar tu imaginación y creatividad para escribir tu guion, más efectivo y congruente con tu esencia, con tus valores. Define tu enunciado de misión personal. Destina tus valores y aplica sus esencias.

Y ahora, ¿qué vas a hacer para aplicar el segundo de los hábitos de Covey?

¡Muchas gracias por pasarte por el blog y hasta la próxima!

Jesús Serrano Ducar

Soy consultor artesano y nodo de OPTIMA LAB, una red productiva que ayuda a personas y organizaciones a ser más efectivas para lograr sus resultados por medio del aprendizaje basado en la experiencia y nuevas metodologías centradas en las personas.

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4 Respuesta

  • Paz Garde en 14 Mayo, 2017, 12:19:23

    Hola Jesús,
    Me ha encantado tu post y me alegro mucho de que el mío haya podido contribuir un poquito al tuyo.
    ¡Un abrazo compañero!

    Responder aPaz
    • Jesús Serrano en 15 Mayo, 2017, 17:11:47

      Hola Paz, millón de gracias a tí…la verdad es leí tu post desayunando, justo antes de dar una vuelta matutina con la bicicleta, y me vino a la mente cómo desatascar este, que lo tenía casi finalizado pero que le faltaba el matiz que descubrí al leerte: «El fin en mente, la claridad sobre el motivo, aplicado tanto a nuestra propia existencia, como a las acciones que llevamos a cabo en el día a día»…Menudo aprendizaje 🙂
      ¡Abrazo fuerte y a disfrutar del día!

      Responder aJesús
  • Iván en 16 Mayo, 2017, 13:50:59

    Muy bueno.
    Me gusta mucho el libro de Stephen Covey y este resumen que has hecho de su segundo principio. Felicidades Jesús

    Responder aIván
    • Jesús Serrano Ducar en 16 Mayo, 2017, 17:36:34

      Hola Iván, me alegra que te haya gustado. He leído en varios ocasiones el libro y cada vez, le estoy sacando más jugos.

      Ahora, con el tercero de los hábitos, uno de los que se han quedado obsoletos: primero planificamos lo urgente e importante…Me voy a tener que remangar para aclarar por qué es inutil planificar en un mundo como el actual.

      Saludos y gracias por pasarte por el blog.

      Responder aJesús

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