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4º Espacio Factor Humà: Reinventando los recursos humanos


 

El pasado día 25 de octubre, se celebró en Barcelona el IV Espacio Factor Humà, organizado por la fundación que lleva su nombre. Nivel de presentaciones y entre los ponentes, mi amigo José Miguel Bolívar, gracias al cual, fui conocedor del evento. Si tendría que resumirlo en una frase, ésta sería: «Recursos humanos: de gestores a facilitadores».

Para dejar evidencia de los temas abordados, comparto la esencia de las exposiciones. El poso que me ha quedado, tras varios días de macerar los apuntes tomados.

Verónica Plantas, de The Human Business, dejó entrever que, tecnológicamente hablando, las personas han sacado ventaja a las áreas de recursos humanos. Propuso al sector salir de la zona cómoda, investigar qué herramientas existen, cómo se utilizan y, cómo podemos emplearlas para apalancar nuestras funciones, para conseguir atraer y retener talento.

Santi García, de iOpener Institute, planteó una pregunta como hilo conductor de su exposición: ¿Qué les duele a los líderes de las organizaciones y qué remedios podemos ofrecerles desde recursos humanos? Directivos que una y otra vez fallan en la fórmula para conectar con las personas para que éstas, den lo mejor de ellas. Líderes desorientados, a los que se les pide mantener el equilibrio entre cuestiones aparentemente opuestas: adaptabilidad pero autenticidad, rapidez pero calidad…Reinventemos la función de recursos humanos, y consigamos la complicidad necesaria para que directivos y managers, tomen conciencia. Porque, en un mundo transparente como el de hoy, todo se sabe, todo se copia, todo, excepto las personas.

Alex López, de Glass Door, planteó la potencia de internet para dar visibilidad a las buenas, y no tan buenas, prácticas que se llevan a cabo en las organizaciones. En esta línea, una reflexión: tenemos en casa la mejor herramienta de comunicación, las personas. Seamos desde recursos humanos embajadores, y generemos las condiciones para que sean los colaboradores quienes den visibilidad a nuestra organización, a nuestros productos, a nuestras formas de hacer, a nuestras políticas…

Ivan Tapia, de Cocolisto, facilitó un juego en el que me hubiera gustado participar. Por streaming me tuvo en vilo con que, no me quiere imaginar lo que fue en directo. Me llegaron dos mensajes. El primero, los juegos sirven para aprender y tomar conciencia. El segundo y más enriquecedor: lo que nos cuesta levantarnos, pedir ayuda, preguntar, compartir información. Y todo ello, a pesar de querer conseguir mejores resultados.

José Miguel Bolívar, de OPTIMA LAB, introdujo su presentación poniéndonos contra las cuerdas. Si el liderazgo es importante, porque está asociado con la consecución de resultados, vamos por mal camino. ¿Por qué? Porque la realidad en al que fue creado, en donde unos pocos pensaban y otros muchos obedecían, es diferente a la actual. En la época industrial, en la que el trabajo, mayoritariamente era manual, el liderazgo tradicional tenía sentido. Pero en la sociedad en la que vivimos, la naturaleza del trabajo ha cambiado de manera radical. Dejar que unos pocos piensen y otros muchos obedezcan, no sólo es un despilfarro de recursos, sino que además, es un despropósito para los profesionales que les toca obedecer. Como profesionales de recursos humanos, fijémonos en lo que se dijo en Davos en enero de este mismo año y busquemos la competencia «liderazgo». Anda, que no está. Busquemos «gestión del tiempo». Anda, que tampoco la encuentro. El problema de los profesionales, no es de gestión del tiempo, todos tenemos el mismo, sino de gestión de la atención. La información que nos llega, por naturaleza, es estresante. Las personas, por naturaleza, procrastinamos o dejamos par luego lo que debemos hacer ahora. La contribución de valor de nuestras acciones es desigual. Por todo esto, el futuro de las organizaciones pasa por desarrollar aquellas competencias que los robots no puedan desempeñar. Inteligencia emocional para ser eficientes y gestionar el estrés. Análisis y toma de decisiones, para pasar del hacer por hacer, al hacer con sentido. Hábitos, más allá de trucos o herramientas, para mejorar nuestros resultados. Flexibilidad cognitiva, como alternativa a la gestión del tiempo, para entender cómo funciona nuestro cerebro y actuar en consecuencia. Como profesionales de recursos humanos, definamos estrategias para desarrollar un nuevo liderazgo llamado efectividad. Porque, en palabras del propio Drucker, «inteligencia, imaginación y conocimiento son recursos esenciales, pero, únicamente la efectividad, los convierte en resultados».

La mesa redonda en la que participaron Sandra, Antonia y Carme, no tuvo desperdicio. Contrastes entre organizaciones, pero vectores comunes en cuanto al papel que deberíamos jugar desde recursos humanos.

Sandra Vilaseca, de everis, transmitió la idea de que debemos dar ejemplo desde dentro. Ser coherentes entre lo que pedimos, lo que ofrecemos y lo que hacemos.

Por su parte, Antonia Arévalo, de Laboratorios Ordesa, transmitió la idea de que todo aquello que hagamos desde recursos humanos que no nos provoque sudores fríos, nudo en el estómago o cierto vértigo, es más de lo mismo. Nuestra función es trabajar con las personas la parte sumergida del iceberg: creencias, miedos, hábitos…Ha llegado el momento de arriesgar, de innovar, de jugárnosla. Ser valientes, para que las personas vean en nosotros, lo que les estamos pidiendo: innovación, cambio, esfuerzo, superar miedos, asumir riesgos…

Carme Jordà, de Sanofi, apeló el rol olvidado en la función de recursos humanos: comunicar. Está bien implantar procesos, pero está mejor que las personas entiendan el sentido de los mismos. Está bien pedir implicación a los colaboradores en los procesos de cambio, pero está mejor decidir juntos cuál va a ser el camino a seguir.

Marta Arce, trainer paralímpica con tres medallas a sus espaldas, compartió su experiencia de vida. Desde que era niña, cuando apenas se esforzaba porque no se esperaba mucho de ella. Hasta que, gracias al judo, encontró su motivo para hacer bien las cosas. Encontró el sentido del esfuerzo, del sacrificio y de las renuncias. Conectó con su esencia y obtuvo resultados. El mayor de todos, ser consciente de que la vida es cuestión de actitud. Cada uno somos libres de escoger una u otra.

Y como cierre de la jornada, Anna Fornés, Directora de la Fundació Factor Humà, compartió una reflexión tras la exposición de Marta: ¿Cuántas personas que trabajan en nuestras organizaciones piensan que se espera poco de ellas? El resultado, ya lo sabemos: ¿Para qué me voy a esforzar?

Me llevé buenas sensaciones porque, algo interesante se está cociendo en el mundo de los recursos humanos. La toma de conciencia es el primer paso para el cambio, y lo que quedó claro es que los líderes tradicionales, han dejado de ser útiles en las organizaciones. Un nuevo liderazgo es necesario. Hagamos que la función recursos humanos sea la de colaboración genuina. La de acompañar en la transición. Dejemos de entrometernos en el trabajo de las personas a través de evaluaciones, de formaciones sin sentido, de encuestas o nuevas aplicaciones, y facilitemos la vida de las personas, lo necesitan. Nuestras organizaciones lo necesitan.

 

Jesús Serrano Ducar

Soy consultor artesano y nodo de OPTIMA LAB, una red productiva que ayuda a personas y organizaciones a ser más efectivas para lograr sus resultados por medio del aprendizaje basado en la experiencia y nuevas metodologías centradas en las personas.

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