#7hábitos: panorama general


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«Siembra un pensamiento, cosecha una acción; siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter; siembra un carácter, cosecha un destino» Charles Reade

Tras escribir sobre las incoherencias humanas cuando nos acercamos al mundo de la efectividad personal, y el cambio de paradigma necesario antes de emprender el cambio, en el tercer post de la serie, voy a dar el cierre a la primera parte del libro, describiendo el panorama general en el que se encuadran los «7 hábitos de la gente altamente efectivas».

¿Qué es un hábito?

Stephen Covey define hábito como aquellos comportamientos, a menudo inconscientes, que llevamos a cabo de modo constante y cotidiano. En el contexto de la efectividad, un hábito es la intersección entre conocimiento, capacidad y deseo. El conocimiento es el «qué» y el «por qué», la capacidad es el «cómo», y el deseo, es el «querer». Para convertir un comportamiento en hábito que mejore nuestra efectividad, necesitamos los tres elementos.

«Somos lo que hacemos, día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito» Aristóteles

El problema de los hábitos, y a su vez, la oportunidad, es que tienen una enorme atracción gravitatoria. Romper con tendencias habituales como la indecisión o la impaciencia, requieren emprender un proceso de compromiso firme y sostenido. De igual forma, una vez desarrollados los hábitos, la atracción gravitatoria está de nuestro lado.

El continuum de la madurez y los 7 hábitos

Todos empezamos nuestra vida como niños totalmente dependientes de otros. Después, vamos madurando y nos convertimos en personas independientes. Cuando seguimos evolucionando, vamos tomando conciencia de que la naturaleza humana es interdependiente. En el continuum de la madurez, la dependencia es el paradigma del «tú». La independencia es el paradigma del «yo». Y la interdependencia es el paradigma del «nosotros».

Los 7 hábitos proporcionan un enfoque gradual, secuencial y altamente integrado en el desarrollo de la efectividad personal e interpersonal. Desarrollamos nuestra independencia diciendo adiós a la dependencia, pero con la mirada puesta en la interdependencia. En lugar de que tú me cuides, tú me hagas y yo te culpe (dependencia); yo me cuido, yo me hago y yo soy el responsable (dependencia). Pero la realidad es interdependiente. La vida, por naturaleza, es interdependiente. Somos seres sociales y para lograr mayores resultados, necesitamos combinar esfuerzos propios con esfuerzos ajenos.

«Las personas interdependientes combinan sus esfuerzos con los de otros para lograr éxitos mayores» Stephen Covey

Según Stephen Covey:

  • Los hábitos 1 (Sea proactivo), 2 (Empiece con un fin en mente) y 3 (Establezca primero lo primero) nos llevarán desde la dependencia hasta la independencia. Son las victorias privadas y la esencia del desarrollo del carácter.
  • Los hábitos 4 (Pensar en ganar/ganar), 5 (Procure primero comprender y luego ser comprendido) y 6 (La sinergia) nos llevarán desde la independencia hasta la interdependencia. Son las victorias públicas, orientadas a la cooperación y la comunicación.
  • El hábito 7 (Afile la sierra) abarca los anteriores y nos eleva a niveles superiores de comprensión y evolución de cada uno de los 6 anteriores.

¿Qué es efectividad?

Stephen Covey, para definir «efectividad», se basa en el principio que él mismo denomina «equilibrio P/CP», es decir, el equilibrio entre los resultados (Producción) y la aptitud y los medios para conseguirlos (Capacidad de Producción).

Para explicar este principio, utiliza la fábula de la gallina de los huevos de oro. Un afortunado granjero, tenía una gallina que ponía huevos de oro. Invadido por la impaciencia y la codicia, decidió matarla para obtenerlos todos de una vez. La sorpresa fue que la encontró vacía.

La verdadera efectividad está en el equilibrio entre lo que se produce (los huevos) y los medios y capacidad para producir (la gallina). Si uno adopta un modo de vida centrada en los huevos y olvida la gallina, pronto se encontrará sin medios. Por otro lado, si uno se limita a cuidar a la gallina, pronto se encontrará sin recursos para alimentar a la gallina.

Personalmente, este enfoque no termina de convencerme. Echo en falta piezas y entiendo que éstas, las puedo encontrar en la interpretación del concepto «Capacidad de Producción». Si limitamos CP a los recursos empleados, estaríamos frente a la definición de eficiencia propuesta por Peter Drucker, «hacer bien las cosas». Por otro lado, si ampliamos el alcance e incluimos en el concepto ideas como: capacidad para tomar decisiones; habilidad para transformar información en conocimiento y éste, en resultados; responsabilidad para cumplir compromisos con rigor; actuar con propósitos claros, entre otros, estaríamos más cerca de la propuesta de Drucker.

«La esencia de la efectividad es equilibrar el corto y el largo plazo, la búsqueda del título y el precio por obtenerlo, el deseo de una habitación organizada y la construcción de una relación en la que el niño se comprometa interiormente a organizarla» Stephen Covey

En mi opinión, si bien la propuesta de Covey deja entrever la segunda interpretación, peca de ambigüedad. Demasiados grados de libertad que pueden suponer interpretaciones diversas.


En los próximos capítulos de la serie, nos adentraremos en el estudio de cada uno de los hábitos. Para ello, Covey recomienda dos cambios de paradigma para empezar a trabajar. El primero, estudiar el libro, en lugar de leerlo. Los 7 hábitos serán nuestro compañero en el proceso continuo de cambio y crecimiento. Y el segundo, es que pasemos del rol de aprendiz al rol de maestro. Es decir, que leamos como si tuviéramos que explicar mañana a un compañero, a un familiar, o a un amigo, lo que estamos aprendiendo hoy.

«Lo que conseguimos con demasiada facilidad no suele ser objeto de gran estimación. Sólo lo que nos cuesta obtener, otorga valor a las cosas» Thomas Painer

Llegado a este punto, te habrás dado cuenta que, como toda evolución en la vida, la mejora de tu efectividad pasa por cambiar. Pero nadie puede convencerte de que cambies. Tu eres el dueño de tu puerta del cambio.

Si decides abrirla a los tres primeros hábitos, ganarás autoconfianza y autoconocimiento. Si además, decides mantenerla abierta para los tres siguientes, construirás relaciones profundas, sólidas y creativas. Y si interiorizas el séptimo, habrás logrado la verdadera independencia e interdependencia efectivas.

Jesús Serrano Ducar

Soy consultor artesano y nodo de OPTIMA LAB, una red productiva que ayuda a personas y organizaciones a ser más efectivas para lograr sus resultados por medio del aprendizaje basado en la experiencia y nuevas metodologías centradas en las personas.

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