Darío y las adversidades de Mice-Land


Ratón libro leyendo - O2

A lo largo de esta semana, he estado revisando el blog: fotografías, etiquetas, algún «pluging»… Al llegar a los primeros post que publiqué, me detuve unos minutos leyendo algunos cuentos como «Buscando a la bruja Suerte» en donde apelaba a la responsabilidad como motor de búsqueda de la suerte, o «Coaching en Facilitonia, el país de las cosas fáciles», en el que transmitía que uno de los pilares para el desarrollo personal está en la superación de las dificultades.

Hoy me he permitido salirme del tópico habitual del blog para dar rienda suelta a la creatividad escribiendo la historia de Darío, un joven ratón. Espero que la disfrutes.


West-City es una ciudad situada en Mice-Land, un extenso país habitado por ratones. El territorio es rico en oportunidades pero también complejo para la vida. Varias minas de oro ofrecen prosperidad para las familias. En su contra, el duro invierno se prolonga durante casi la mitad del año. Numerosos gatos atentan contra la seguridad de los ratones. Dificultades para las comunicaciones acompañan la escasez de víveres durante el invierno y el río que fluye a través del centro de la ciudad, suele desbordarse varias veces al año.

Darío es un joven ratón, inquieto, con ganas de aprender y con una sensibilidad especial hacia su ciudad. Varios de sus amigos, debido a las condiciones adversas del entorno, se han trasladado a otras ciudades del país. Parte de sus hermanos, debido a la crudeza del invierno, también se han mudado. De un lado y de otro, los mensajes que le llegaban eran los mismos: «En North-City se vive muy tranquilo, ni un copo de nieve», «En South-City la vida es muy cómoda, nada de inundaciones», «East-City es un territorio seguro, apenas hay gatos y la comida es abundante durante todo el año»…

El joven ratón es un animal de principios, ama West-Land y quiere seguir viviendo en su ciudad. Se ha propuesto aprender a construir ciudades, carreteras, parques, cines…y está convencido de que gracias a la riqueza generada por las minas de oro, convertirá West-City en una ciudad adaptada a las condiciones adversas que dificultan la vida de sus habitantes.

Durante años, Darío ha estado estudiando alternativas a las construcciones tradicionales. Ha viajado a diferentes países en los que el entorno es similar al de West-City. Ha aprendido y disfrutado de las experiencias de amigos que han desarrollado sistemas de adaptación y mitigación como los que necesitaban en la ciudad. Horas de sueño y dedicación. Constancia para ir día  a día dando pasos. Afán de superación para sobreponerse a las adversidades. Rigor para llegar a convertirse, año tras año, en un ingeniero de referencia.

Fruto del estudio y trabajo acumulado durante años y fiel a su vocación, Darío trabajó con constancia y rigor para convertir West-City en una ciudad cómoda y segura para la vida de los ratones: canales, sistemas de calefacción en las calles, estaciones de tren capaces de mantener el tráfico durante los inviernos más extremos, sistemas de seguridad frente al ataque de los gatos…De esta forma, la ciudad pasó a convertirse en una referencia arquitectónica visitada por ratones de todo el mundo.

Con el paso de los años, países remotos con dificultades similares a las de Mice-Ladn, solicitaron la colaboración de Darío y ciudades como New-Land, Melbourn-Land o Shang-Land tienen entre sus infraestructuras diseños de este joven ratón.


Al igual que a Darío, es probable que para conseguir resultados que tengan valor para nosotros, que nos llenen y nos produzcan satisfacción y bien estar, tengamos que superar obstáculos y vencer las comodidades a las que estamos acostumbrados.

Aprender a  tocar con maestría un instrumento musical requiera años de dedicación. Hablar un idioma con fluidez nos lleva horas y horas de estudio y práctica. Qué te voy a contar de dejar a un lado hábitos alimenticios poco saludables, empezar a hacer ejercicio tras varios años de parón o desarrollar hábitos efectivos que nos ayuden a trabajar mejor tras décadas haciéndolo de una manera.

En el camino: tentaciones que vencer, dificultades que superar y errores de los que aprender. Pero no sólo eso, también experiencias que nos marcan y nos permiten crecer, personas que nos apoyan y nos ayudan a avanzar. Y mientras tanto, compromiso traducido en acciones y estas, en resultados. ¿Te animas a viajar a West-Land y seguir los pasos del ratón Darío?

Jesús Serrano Ducar

Soy consultor artesano y nodo de OPTIMA LAB, una red productiva que ayuda a personas y organizaciones a ser más efectivas para lograr sus resultados por medio del aprendizaje basado en la experiencia y nuevas metodologías centradas en las personas.

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