http://enfoquecarnot.com/wp-content/uploads/2015/12/Prioridad-relativa-recortada-960x600_c.jpg

Prioridad relativa y decisiones


Hace tres semanas tuve la suerte de participar en el Café y Productividad de otoño. El post que escribí como crónica lo titulé «Hablando de compromiso, los depende no existen». Fruto de una interesante conversación con Jordi Sánchez, capturé la idea de «prioridad relativa» a la hora de decidir qué hacer y cómo encaja con el quinto paso de la metodología GTD.

En la era industrial, cuando predominaba el trabajo manual, cuando la realidad era estática y predecible, tenía sentido una priorización absoluta. La realidad  se ajustaba fielmente a lo que creíamos que era. Ahora, en la era del conocimiento, nos movemos en otro paradigma. El trabajo es impredecible, la realidad es dinámica y como consecuencia, para tomar buenas decisiones, el concepto prioridad se ha transformado y para que sea útil, entran en juego las relaciones, la «prioridad relativa» de unos asuntos entre otros.

En los talleres de mejora de la efectividad personal que facilito, es habitual que haya personas que priorizan su trabajo según su importancia o urgencia pero: ¿hasta qué punto es efectiva esta decisión? Me atrevería a decir «sí» solamente en un número limitado de casos. En el resto, se trataría de decisiones caprichosas, emocionales y subjetivas. Puede que se utilice una lista única de tareas que sirve como analgésico mental pero para poco más. Ni es una lista usable, dada su extensión, ni la consultamos para tomar decisiones, ni nos fiamos de ella, porque sentimos que no está completa ni actualizada. O puede que trabajemos sobre el correo electrónico, según van llegando vamos priorizando: los que son fáciles de resolver, los que hacemos rápido, los que nos gustan… ¿Te atreverías a decir que tomar decisiones de esta forma es fiable?

«Hacer lo correcto es más importante que hacer las cosas bien” Peter Drucker

Hace unas semanas leía un post de Alfonso Romay en el que hablaba sobre el concepto de «gestión relativa» y el modo de influir y condicionar el contexto para crear entornos sostenibles dentro de la incertidumbre en la que nos movemos. Ante una realidad dinámica e incierta como la planteada por Alfonso, considero que una vía para crear entornos sostenibles dentro de la incertidumbre es tomando decisiones fiables sobre qué hacer. Me explico.

Reflexionando sobre la idea de «prioridad relativa», para estar seguros de que estamos haciendo lo correcto, primero debemos clarificar nuestros asuntos, garantizando así que las opciones entre las que priorizamos representan todos nuestros compromisos. Y segundo, nuestro sistema de organización debería permitirnos visualizar solamente aquellos compromisos sobre los que podemos actuar en cada momento.

Para que la priorización sea efectiva, también debe de ser relativa y para ello, al menos se deberían cumplirán los siguientes requisitos:

  1. Haber clarificado tus asuntos tomando la decisión de comprometerte o no con ellos.
  2. Haber organizado tus asuntos según lo que significan para ti.
  3. Organizar tus compromisos en listas independientes según lo que necesites para completarlos.
  4. Garantizar la fiabilidad de tus listas, revisándolas con la frecuencia necesaria.

Si quieres afrontar el día con proactividad, dejar de trabajar a medida que surgen las cosas y aumentar tu sensación de control y satisfacción, más allá de la priorización absoluta, caprichosa, subjetiva y emocional, está la «priorización relativa», realista, flexible y racional.

Gracias por pasarte por el blog y nos vemos la semana que viene.

Jesús Serrano Ducar

Soy consultor artesano y nodo de OPTIMA LAB, una red productiva que ayuda a personas y organizaciones a ser más efectivas para lograr sus resultados por medio del aprendizaje basado en la experiencia y nuevas metodologías centradas en las personas.

Más posts de

4 Respuesta

  • Jordi Sánchez en 6 diciembre, 2015, 13:32:33

    Una muy buena reflexión sobre la prioridad relativa, la verdad es que ni yo mismo había profundizado en ese concepto. Como ya sabermos, las prioridades van cambiando dependiendo del contexto y de lo que vivimos en cada momento, así que tener un sistema de priorización absoluta no tiene ningún sentido. GTD es la solución a este tipo de sistemas, ya que te permite adaptar de forma fácil y rápida tus próximas acciones (contextos y pseudo-contextos).

    Responder aJordi
    • Jesús Serrano Ducar en 8 diciembre, 2015, 06:57:53

      Hola Jordi, gracias por tu comentario.
      Como bien comentas, soluciones parciales, rápidas y de resultados rápidos se suelen acercar más a la priorización absoluta que a la relativa planteada en el post.
      Al igual que tu, pienso que sistemas completos que integran toda la realidad de las personas son fundamentales para tomar buenas decisiones, para estar más seguros de estar haciendo lo correcto en cada momento.
      Un saludo

      Responder aJesús
  • Jeroen Sangers en 7 diciembre, 2015, 10:28:27

    Me gusta el concepto de la prioridad relativa.

    Yo habitualmente suelo decir que hay dos tipos de prioridades:

    1. LA prioridad. Una cosa que es tan importante que dejas caer todo lo demás para atender al asunto: el edificio se está quemando, tu hijo está ingresado al hospital, etc. Este tipo de prioridad no requiere ninguna gestión.

    2. UNA prioridad. Esta es la prioridad relativa: tarea A es más prioritario que tarea B (en este momento, bajo las circunstancias actuales). Para gestionar la productividad relativa, además de las requerimientos que has mencionado en tu post, necesitas tener presente las decisiones que has tomado en cada nivel de perspectiva.

    Responder aJeroen
    • Jesús Serrano Ducar en 8 diciembre, 2015, 07:15:46

      Gracias por tu comentario Jeroen.

      Interesante matiz entre “LA prioridad” y “UNA prioridad”. “LAS prioridades” son los un fuegos que requieren atención inmediata, sin gestión alguna, sin condiciones. Lo primero, siempre es lo primero. 🙂

      Respecto al segundo tipo, “UNA prioridad”, como bien planteas, tener presente tus áreas de responsabilidad aporta valor pero además, para llevar a su máximo exponente el concepto de “prioridad relativa”, es fundamental haber trabajado el resto de niveles de perspectiva que propone el método GTD: tener claro tu propósito de vida y tus principios, haber definido tus visiones, transformarlas en metas, revisar semanalmente tus proyectos… No profundicé hasta esto niveles porque la primera aproximación hacia la “prioridad relativa” necesariamente pasa por recuperar el control del día a día recopilando, aclarando, procesando y revisando antes de hacer.

      Un saludo.

      Responder aJesús

Deja un comentario

*

Menu

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies